, ,

Qué es fraude en el negocio CPI móvil

El sector del CPI móvil es muy simple y a la vez muy complejo. Es simple porque se basa en un concepto muy claro y sencillo: el cliente paga por que se consiga la instalación de su App en un dispositivo móvil y el cliente cobra por cada una de esas instalaciones. Es complejo por todos los actores que intervienen en el mismo.

Antes de empezar a hablar sobre fraude, dejemos claros estos conceptos:

  • CPD es Coste por “Descarga”, algo que sólo pueden medir las “store” (Google Play, iTunes…), pero que no permite saber quién ha generado esa instalación o desde dónde viene.
  • CPI es Coste por “Instalación”, lo que hace que una instalación es ese momento en el que una App se abre por primera vez en un dispositivo móvil concreto.
  • CPE es Coste por “Engagement” es un paso más allá y es ese momento en el que se realiza una acción determinada dentro de la App ya instalada, como por ejemplo acabar el primer nivel de un juego.

Quiero destacar que en este artículo no estamos hablando de la calidad de la instalaciones (por eso comentaba sobre el CPE), sino sólo si la instalación es correcta y válida o no. Por eso es importante que las campañas dejen claro si son CPI o CPE, ya sea explicando el flujo, si se lanza cuando se abre la App o si tiene en cuenta algún tipo de retención o evento posterior.

A partir de aquí vamos a ir poniendo casos de lo más sencillo a lo más complejo. Para ello recomiendo, si no sabes cómo es el ciclo de vida de una oferta, que lo hagas.

El caso más sencillo es el aquel en el que el desarrollador de una App te da una URL de un tracker para promocionar. Este enlace cuando se hace clic va por los servidores del tracker, y sincroniza la información cuando se genera la instalación. Quien decide si la instalación es válida o no es el tracker, y esa es su tarea en este sector.

Las instalaciones para que se contabilicen ya llevan una serie de reglas básicas, como por ejemplo que sólo se cuenta una vez la primera instalación de una App en un dispositivo. Si un usuario la desinstala y la vuelve a instalar ya no lo cuenta. Tecnológicamente hablando, los trackers verifican una serie de identificadores únicos del dispositivo lo que deja en sus manos el decidir si la instalación es correcta o no. Por esto existen los trackers y es el negocio de estas empresas: ser la empresa que certifica la instalación y otros eventos. Sólo un tracker es capaz de decidir si una instalación es válida o no, ningún servicio externo puede decidirlo. Si la instalación es válida queda reflejado en los sistemas del tracker, si no lo es, no queda reflejada.

Hay que fijarse que hasta ahora hemos hablado únicamente de las instalaciones y no de los clics en los enlaces a la oferta… ¿por qué? básicamente porque da igual de dónde venga el tráfico (siempre que cumpla las reglas de país y dispositivo si la oferta tuviera esas limitaciones) ya que si viniera un clic desde una máquina / servidor y no desde un usuario, en principio esa máquina aunque se descargue la App, cuando se instala el tracker no la contabilizaría como correcta y no se tendría en valor.

En este punto podemos añadir todo el sistema de S2S (Server-to-Server) / Postback, que envía información entre máquinas sólo cuando la instalación se ha realizado correctamente. Con esto las empresas saben en tiempo real cuando se ha generado un evento (por ejemplo la instalación) y no necesitan acceder a los informes originales del tracker.

Si por ejemplo un anunciante ha dejado en manos de una agencia el trabajo de promoción, esta agencia recibirá mediante S2S el aviso desde el tracker, por lo que en este momento sí o sí la instalación es válida y no puede considerarse nunca fraudulenta ya que el tracker, que certifica la instalación, ha dado su aceptación.

A partir de este momento entramos en el mundo del rebroketing. Cuando una oferta está en línea está disponible prácticamente al acceso de todo el mundo, y aquí es donde las networks entran en juego, plataformas de afiliación que simplemente ponen un nivel entre el usuario que genera la instalación y la agencia o el desarrollador sin aportar valor en la cadena. Algunas de estas redes contratan servicios externos “anti-fraude”… pero, ¿qué es lo que analizan estas empresas? No, no analizan la información de las instalaciones, analizan la información de los clics.

Si se generan 100 instalaciones, se miran los clics de estas 100 instalaciones (que son válidas porque el tracker ha dicho que son válidas y es el único que puede certificarlo) y si la empresa anti-fraude considera que el origen de esos clics no es correcto, la network no las paga, aunque sí que se han contabilizado como válidas (porque sí que lo son). Esto hace que el desarrollador de la App haya pagado por la instalación y si existe una agencia, también lo ha cobrado, pero después los intermediarios no pagan a sus afiliados.
Tiene cierto sentido que los desarrolladores de las Apps miren con detalle la calidad de las instalaciones, por eso existen las ofertas incentivadas (que buscan volumen de instalaciones sin mirar la calidad) y no incentivadas (que miran la calidad y no el volumen, aunque si lo hay, mejor), pero es su trabajo decidir el precio de las ofertas CPI en base a su Coste de Adquisición y trabajar con esas métricas.

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *